Volatilidad impulsa estrategias en el mercado cambiario

En un escenario de posible aceleración del tipo de cambio, los operadores de derivados y Contratos por Diferencia (CFD) observan con atención cada señal macroeconómica. Las próximas semanas podrían marcar el inicio de nuevas tendencias tanto para la apreciación como la depreciación del peso chileno.

Un contexto propicio para los movimientos tácticos

El reciente análisis de Andrés Pérez, economista jefe para Latinoamérica de Itaú, entregado al Diario Financiero, refuerza la idea de que el tipo de cambio chileno mantiene espacio para apreciarse.

“Hay un consenso amplio en que el tipo de cambio debería estar bastante más apreciado”, afirmó Pérez.

De acuerdo con el economista, Chile crecería 2,5% en 2025, mientras que en 2026 la expansión se moderaría a 2,2%, principalmente por un menor impulso externo.
A pesar de la incertidumbre global, el balance regional sigue siendo positivo:

“América Latina continúa bastante bien posicionada, con términos de intercambio favorables y condiciones financieras más flexibles”, explicó.

En este entorno, la volatilidad del dólar y la evolución del peso se convierten en un campo fértil para estrategias activas de trading. Para Grupo Inteligencia, esto implica estar preparados para operar estratégicamente en el mercado cambiario, aprovechando oportunidades tanto en posiciones largas (compras) como cortas (ventas), dependiendo de cómo evolucionen los factores de riesgo.

Alta volatilidad: oportunidad en medio de la incertidumbre

Según Camilo Bravo, asesor y especialista acreditado por la Corporación de Mercado de Valores (CAMV), el tipo de cambio en Chile podría experimentar movimientos relevantes a medida que disminuye la incertidumbre política y económica.

“Hoy vemos una caída sustancial en el tipo de cambio, pero varios analistas coinciden en que el peso chileno podría depreciarse rápidamente el próximo año, lo que refleja una alta volatilidad en el mercado cambiario”, señaló Bravo.

El experto agrega que estos escenarios deben entenderse como una oportunidad y no solo un riesgo.

“La invitación de Grupo Inteligencia es mirar la volatilidad como una oportunidad para operar. Los CFD permiten aprovechar tanto las subidas como las caídas del tipo de cambio; por eso, los próximos meses podrían ser clave para entrar en operaciones estratégicas”, afirmó.

El dólar global y los focos de incertidumbre local

A este análisis se suma la mirada de Daniel Larraín, director comercial de Banca Inversiones Wealth Management, quien advierte sobre el impacto de las elecciones:
“En períodos de elecciones polarizadas como las que tendremos, con candidatos de extremos opuestos, se van a producir movimientos importantes en el cambio USD/CLP. Por ejemplo, si el dólar sube cercano a los mil pesos, significa que necesitamos muchos más pesos chilenos para comprar la misma divisa, lo que indica que Chile se encuentra en un estado regular”, explicó.

Larraín añade que, tras la primera vuelta, si la candidata de extrema izquierda, Jeanette Jara obtiene un porcentaje significativo, se podría generar un pánico colectivo en el mercado de capitales, haciendo que el dólar suba hasta los 1.000-1.100 pesos. “Esto abre una oportunidad de inversión apostando a la baja, porque es probable que en la segunda vuelta asuma el Gobierno un candidato de derecha, lo que podría hacer que el dólar rebote hasta los 930-950 pesos, generando un espacio para obtener alrededor de 80 pesos de utilidad aprovechando la volatilidad”, detalló.

Desde las recientes reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, emergen nuevas preguntas sobre el comportamiento del dólar.
Según Pérez, es probable que la divisa estadounidense continúe debilitándose, aunque no con la intensidad esperada meses atrás.

En el caso chileno, los analistas internacionales observan dos inquietudes principales:

  1. Por qué el peso no se ha apreciado más rápidamente, considerando los fundamentos económicos.
  2. Si Chile podrá retomar un crecimiento sostenido por encima del 3% en los próximos años.

Estas preocupaciones se insertan en un contexto constructivo. Chile sigue siendo visto como una economía sólida y estable, capaz de reaccionar positivamente una vez que se despejen incertidumbres políticas y electorales.

De acuerdo con el economista de Itaú, cuando esos focos se aclaren, podría darse una apreciación más rápida del peso chileno, generando oportunidades de corto plazo para los inversionistas.

Inflación, tasas y el impacto del precio de la energía

En materia inflacionaria, Itaú proyecta una inflación de 3,9% para fines de 2025 y 3% para 2026. El ajuste en el cálculo de las tarifas eléctricas podría modificar temporalmente las cifras, pero sin alterar el escenario de convergencia hacia la meta del Banco Central.

“Seguimos esperando que la inflación converja al 3% hacia el segundo trimestre del próximo año”, indicó Pérez al Diario Financiero.

Respecto a la política monetaria, se espera que el Banco Central mantenga la tasa en su próxima reunión, preparando el terreno para una baja hacia diciembre.
Este ciclo de normalización, junto a la estabilidad regional, podría actuar como catalizador de flujos hacia monedas emergentes, reforzando el atractivo del peso chileno frente al dólar.

Para traders y gestores que operan con CFD y derivados, el actual escenario de cambios rápidos en el tipo de cambio representa una ventana de oportunidad única.
Las decisiones políticas, las proyecciones económicas y las variaciones en la tasa de interés serán los principales gatillantes de los próximos movimientos del mercado.

En momentos donde las tendencias pueden revertirse con velocidad, la clave será actuar con información y estrategia.