El repunte inflacionario del mes pasado y las recientes decisiones de la entidad financiera encargada de la política monetaria generan dudas sobre el rumbo económico: ¿se acerca un ajuste en la Tasa de Política Monetaria y cómo impactaría en el tipo de cambio?
Julio sorprendió con una inflación de 0,9% tres décimas por encima de lo esperado. El alza se explicó principalmente por los alimentos, lo que llevó a que la inflación subyacente regresará al 4% anual, un nivel que no se esperaba según informó el Diario Financiero.
Este resultado encendió las alarmas en los mercados y postergó las expectativas de un recorte de la Tasa de Política Monetaria (TPM) hacia fines de año.
Expectativas de tasas y efecto en el dólar
Si la inflación no se ajusta al ritmo proyectado, el Banco Central podría pausar los recortes de tasas e incluso evaluar una subida preventiva para reforzar la convergencia hacia la meta de que el alza de precios se ubique en el 3% anual.
Un ajuste de este tipo impactaría directamente en el tipo de cambio: una tasa más alta atraería capitales y podría apreciar el peso chileno, empujando al dólar a la baja tras varias semanas de tendencia alcista.
A la sorpresa inflacionaria se sumó el anuncio del Banco Central de un programa de acumulación de reservas internacionales de hasta US$25 millones diarios durante tres años, constató el Diario Financiero.
Si bien la medida busca fortalecer la posición externa del país, su momento de anuncio generó confusión, ya que coincidió con la depreciación del peso desde fines de julio.
Aunque se aclaró que no constituye una intervención cambiaria, el mercado lo interpretó en un contexto sensible para el dólar.
Efecto dominó: credibilidad en juego
Pese a la volatilidad reciente, las expectativas inflacionarias de mediano plazo continúan alineadas con la meta del 3%, lo que refleja que la credibilidad del Banco Central se mantiene sólida.
El reto será sostener esa confianza sin reaccionar a los ruidos de corto plazo. Una eventual alza de tasas, aunque no es el escenario base, ya no puede descartarse.
La política monetaria en Chile enfrenta un giro inesperado: la inflación volvió a presionar y el dólar se mantiene bajo observación. Con el Banco Central en modo cautela, la gran incógnita es si las próximas semanas marcarán un cambio de dirección en la tasa de interés.


