Lo que movió
los mercados
esta semana
Una semana de alta volatilidad definida por geopolítica, materias primas y señales mixtas desde EE.UU.
La semana arrancó con mercados en modo defensivo: petróleo sobre US$115, bolsas a la baja, dólar fuerte. El miércoles todo cambió. El anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre EE.UU. e Irán detonó un rebote inmediato. El Nasdaq recuperó, el petróleo cayó más de un 10% y el apetito por riesgo volvió. Esto en la práctica funciona así: el mercado no espera, descuenta en tiempo real. Quien se movió tarde, compró caro.
Cuando el petróleo cae y el dólar se debilita, el cobre se beneficia. Eso pasó esta semana. La libra llegó a US$12.676 en Londres, su nivel más alto desde marzo. Para Chile eso importa: el cobre está un 45% por encima del precio promedio a esta misma fecha en 2025, lo que se traduce en más ingresos fiscales, peso más fuerte y presión importada a la baja.
Apple, Meta, Nvidia, Amazon y compañía venían golpeadas: Apple bajó hasta 4% en la semana y Tesla más de 3%. Pero con la noticia del alto el fuego, el sentimiento giró y las tecnológicas lideraron el rebote. Es la dinámica de siempre: en este tipo de mercado, las caídas abruptas muchas veces son oportunidades para quienes tienen liquidez y visión de mediano plazo.
El dólar en Chile abrió este miércoles en $916,80, acumulando una caída de 1% en la semana. Un dólar más bajo abarata importaciones —combustibles, tecnología, insumos— y tiene efecto positivo sobre la inflación. Para inversores locales, también significa que activos en dólares rinden menos al convertirlos a pesos. Un detalle que muchos pasan por alto.
Aunque el mercado rebotó, el estrecho de Ormuz sigue bajo presión. Un cierre —aunque sea parcial— afectaría cerca del 20% del comercio global de petróleo. Eso podría volver a disparar el Brent y cambiar toda la narrativa. Aquí es donde muchos se equivocan: confunden un rebote con el fin del riesgo. No es lo mismo.
Eso no es solo buena noticia para Codelco: es un soporte real para el peso chileno, los ingresos fiscales y el ambiente de inversión local. La mayoría mira las bolsas de EE.UU. primero. En Chile, el cobre es el termómetro que más conviene seguir.
La semana deja una lección clara: la velocidad con que el mercado procesa información geopolítica es mayor que nunca. En dos días, el escenario pasó de crisis a alivio. Para un inversionista, eso significa que reaccionar tarde tiene costo real. El riesgo que queda abierto es el estrecho de Ormuz y la fragilidad del acuerdo. Si el alto el fuego no se sostiene, el petróleo vuelve arriba y el ciclo se repite. Mantener liquidez disponible en este contexto no es pasividad, es estrategia.


